1. Mezcla el polvo de tarhana con 300 ml de agua fría y déjalo reposar 10 minutos, para que se hinche.
2. En una cazuela, sofríe en la mitad de la mantequilla el concentrado de tomate y el ajo machacado 1 minuto.
3. Añade la tarhana remojada y luego, sin dejar de remover, vierte poco a poco 900 ml más de agua caliente.
4. Llévala a ebullición removiendo y cuécela a fuego lento 10–12 minutos, hasta obtener una sopa cremosa y sedosa; salpimiéntala.
5. Derrite el resto de la mantequilla y desmenuza en ella la menta seca.
6. Sirve la sopa en platos, rocíala por encima con la mantequilla de menta y acompáñala con picatostes.
Consejo: La tarhana es un polvo de masa fermentada con yogur, tomate y pimiento y luego secado, que se prepara a finales de verano: el tesoro de la despensa de invierno. Se encuentra en tiendas turcas.
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