1. Corta la pechuga de pollo en daditos muy pequeños y mézclala con el vino de arroz shaoxing, 1 cucharadita de almidón y una pizca de sal.
2. Tritura con la batidora de mano la mitad del maíz dulce hasta obtener un puré grueso y deja la otra mitad entera.
3. Lleva el agua a ebullición con el jengibre en rodajas, añade el maíz triturado y el entero y cuécelo 10 minutos; saca el jengibre.
4. Echa el pollo y cuécelo, removiendo, 2–3 minutos, hasta que esté hecho; luego sazónala con sal y pimienta blanca y espésala con el almidón desleído en agua fría.
5. Apaga el fuego y vierte el huevo batido en un hilo fino, removiendo la sopa despacio, para que se formen velos sedosos de huevo.
6. Riégala con aceite de sésamo, espolvoréala con cebolleta y sírvela.
Consejo: Es una sopa apta para niños muy querida en los restaurantes cantoneses y en la mesa familiar. Con maíz cremoso en lata es aún más rápida: entonces no hace falta triturar.
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