1. Pon los garbanzos en remojo toda la noche en abundante agua; pon el azafrán en remojo en 3 cucharadas de agua caliente.
2. Corta la paletilla de cordero en 4 trozos grandes y repártelos en 4 cazuelitas de barro (o en una olla grande con tapa) junto con los garbanzos escurridos; cubre cada una con unos 350 ml de agua fría.
3. Llévalo a ebullición, retira con cuidado la espuma y cuécelo tapado a fuego muy suave (o en el horno a 160 °C) 2 horas, hasta que la carne y los garbanzos estén muy tiernos.
4. Añade las patatas peladas en dados grandes, la cebolla en cuartos, las castañas peladas y las ciruelas pasas, salpimienta y cuece 40 minutos más.
5. En los últimos 10 minutos añade el agua de azafrán: así la sopa toma un bonito color dorado.
6. Tradicionalmente se come en dos tiempos: primero se vierte el caldo sobre lavash troceado en el plato y se toma a cucharadas espolvoreado con menta seca; después se aplastan con el tenedor la carne, la patata y los garbanzos y se comen como segundo plato.
Consejo: El piti es el orgullo de la ciudad de Şəki, donde se prepara en cazuelitas de barro individuales junto a las brasas. Las castañas y las ciruelas pasas le dan un suave toque agridulce; si no encuentras castañas, simplemente omítelas.
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