1. Pela el ajo y pícalo muy pequeño o macháchalo.
2. En un cuenco pequeño, mezcla la salsa de soja y el vinagre de arroz negro.
3. Añade el azúcar y remueve hasta que se disuelva por completo.
4. Incorpora el ajo.
5. Por último, añade el aceite de chile y el aceite de sésamo, pero sin mezclarlos del todo, para que el aceite quede en bonitas manchas en la superficie.
6. Repártela en cuenquitos y sírvela con los jiaozi.
Consejo: La proporción básica es 4:3 de salsa de soja y vinagre, pero cada uno la mezcla a su gusto en la mesa. Si no tienes vinagre de arroz negro, usa una mezcla de mitad vinagre de arroz y mitad vinagre balsámico.
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