El queso empanado es una especialidad envuelta en un rebozado crujiente, que hace hebra cuando está caliente: un favorito que se hace enseguida.
1. Seca las lonchas de queso.
2. Pásalas por harina, mójalas en huevo batido y luego rebózalas en pan rallado.
3. Repite una vez más el rebozado de huevo y pan rallado: el doble rebozado mantiene dentro el queso fundido.
4. Fríelas en abundante aceite a temperatura media hasta que estén doradas.
5. Sácalas con una espumadera sobre papel de cocina.
6. Sírvelas después de un breve reposo.
7. Ofrécelas recién hechas, con arroz o con encurtidos.
Consejo: El doble rebozado evita que el queso se salga al freírlo.
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