1. Seca con papel de cocina los quesitos ġbejniet (de al menos 2–3 días, algo resecos).
2. Esparce la pimienta machacada gruesa en un plato y reboza bien los quesitos por todos los lados, para que los cubra una costra gruesa de pimienta.
3. Colócalos en capas en un tarro limpio con los dientes de ajo partidos por la mitad y cúbrelos con aceite de oliva (en los ingredientes figura el aceite que realmente se consume).
4. Cerrados, déjalos madurar en la nevera al menos 1 día y hasta 1 semana; sácalos 30 minutos antes de servir para que el aceite se vuelva líquido.
5. Mientras tanto, tuesta las rebanadas de pan y corta el tomate en rodajas.
6. Sirve los quesitos partidos por la mitad, con aceitunas, tomate y pan tostado, como un típico plato maltés.
Consejo: En lugar de ġbejniet frescos también puedes usar la versión curada; si no los encuentras, unos quesitos redondos de cabra también aguantan bien la maduración en aceite con pimienta.
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