1. Tritura el ajo, la chalota, el jengibre, la cúrcuma y las semillas de cilantro con un poco de agua hasta obtener una pasta lisa.
2. Pon los muslos de pollo en una cazuela con la pasta, el galanga en rodajas, la hierba limón machacada, la sal, el azúcar y el agua y cuécelos tapados 25–30 minutos, hasta que la carne esté hecha.
3. Sigue cociéndolos destapados, dándoles la vuelta a menudo, hasta que el líquido casi se consuma por completo y las especias se adhieran a la carne.
4. Pasa el pollo a una rejilla y déjalo enfriar y secar 15 minutos: así la piel quedará crujiente.
5. En una sartén honda, calienta el aceite a 180 °C y fríe los muslos por tandas 4–5 minutos, hasta que estén bien dorados y crujientes.
6. Escúrrelos sobre papel de cocina y sírvelos con arroz, sambal, pepino y gajos de lima.
Consejo: El ayam goreng indonesio se prepara en dos pasos: en el caldo especiado la carne toma los aromas y la breve fritura la deja crujiente, por eso no hace falta rebozarla. Después de cocerlo, el pollo se conserva 1–2 días en la nevera y se puede freír en el momento.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.