1. Limpia el pato por dentro y por fuera, sécalo con papel de cocina y frótalo bien por dentro y por fuera con sal y pimienta.
2. Descorazona las manzanas, córtalas en cuartos, mézclalas con las ciruelas pasas y el tomillo, rellena con ello la cavidad del pato y cierra la abertura con palillos.
3. Pon el pato con la pechuga hacia arriba sobre una rejilla, desliza debajo una bandeja con el agua y ásalo en el horno precalentado a 160 °C unas 2 horas; a mitad de cocción, riega la pechuga con su propio jugo.
4. En los últimos 15 minutos, sube el horno a 220 °C, para que la piel quede crujiente.
5. Cuela el jugo que queda en la bandeja y desgrásalo; mezcla la harina con un poco de agua fría, incorpórala al jugo y cuécelo con la nata 5 minutos.
6. Deja reposar el pato 10 minutos, trocéalo y sírvelo con el relleno, la salsa, patatas caramelizadas y lombarda estofada.
Consejo: En Dinamarca, en Nochebuena, muchas familias ponen en la mesa pato asado relleno de manzana y ciruelas pasas. La fruta no solo da sabor a la carne, sino que también aporta a la salsa una agradable profundidad dulzona. Guarda la grasa de pato que gotea: las patatas fritas en ella quedan especialmente sabrosas.
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