1. Precalienta el horno a 220 °C; pela las patatas y córtalas en trozos irregulares de 3–4 cm.
2. Aclara los trozos de patata en agua fría, para quitarles el almidón de la superficie, y luego sécalos bien con un paño de cocina: así quedan realmente crujientes.
3. En una bandeja grande, mezcla las patatas con el aceite de oliva, la sal, la pimienta, los dientes de ajo ligeramente aplastados con piel y la mitad de las hojitas de romero desprendidas de las ramas.
4. Extiéndelas en una sola capa, para que los trozos no se monten, y ásalas 40–45 minutos; a los 20 minutos, dales la vuelta con una espátula y espolvoréalas con el resto del romero.
5. Están listas cuando están bien doradas y crujientes por fuera y tiernas por dentro; si hace falta, ásalas 5–10 minutos más.
6. Sírvelas enseguida, bien calientes, junto a carne asada, pollo o pescado.
Consejo: No llenes demasiado la bandeja: si las patatas quedan unas encima de otras, se cuecen al vapor y no se ponen crujientes; para una cantidad mayor, usa dos bandejas.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.