1. Pela las patatas y córtalas en dados de 1,5 cm; pica muy pequeños la cebolla, el apio y la zanahoria, corta la panceta en daditos y el provolone en dados pequeños, y corta los tomates cherry en cuartos.
2. En una cazuela grande de fondo grueso, sofríe la panceta en el aceite de oliva 3 minutos, añade la cebolla, el apio y la zanahoria y pocha a fuego lento 8 minutos.
3. Añade las patatas y el tomate, rehógalo todo junto 2 minutos, vierte dos tercios del caldo y cuécelo tapado 15 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y los bordes empiecen a deshacerse.
4. Echa la pasta seca y cuécela como un risotto, removiendo a menudo y añadiendo poco a poco el resto del caldo, el tiempo indicado, hasta que la pasta esté al dente y las patatas, en parte deshechas, la liguen en una salsa espesa y cremosa.
5. Retíralo del fuego, incorpora el provolone y el parmesano y déjalo reposar tapado 2 minutos, para que el queso se funda y quede elástico; salpimiéntalo.
6. Sírvelo bien caliente, espolvoreado con albahaca fresca.
Consejo: En Nápoles se hace con «pasta mista», es decir, con los restos variados de pasta que quedan en el fondo de los paquetes: sirve cualquier pasta pequeña. El queso provola ahumado original se puede sustituir por provolone ahumado o scamorza.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.