El pan de maíz es el orgullo dorado y tierno de la cocina del sur de Estados Unidos: el secreto está en una sartén bien caliente y precalentada, que le da una corteza crujiente.
1. Precalienta el horno a 200 °C y mete dentro una sartén de hierro fundido o una bandeja pequeña con la mitad de la mantequilla, para que el molde y la grasa se calienten bien.
2. En un bol, mezcla la harina de maíz con la harina de trigo, la levadura química, el azúcar y la sal.
3. En otro recipiente, bate los huevos con la leche y el resto de la mantequilla, fundida.
4. Vierte la mezcla líquida sobre la seca y mézclala rápido, solo hasta que se integre: si la mezclas de más, quedará compacto.
5. Vierte la masa en el molde caliente y engrasado: tienes que oír cómo chisporrotea, porque eso es lo que forma la corteza crujiente de abajo.
6. Hornéalo 20–25 minutos, hasta que la superficie esté dorada y un palillo clavado salga limpio. Sírvelo caliente, con mantequilla.
Consejo: La sartén precalentada y muy caliente es el secreto de su característica corteza inferior crujiente; es perfecto para acompañar asados.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.