1. En un bol pequeño, mezcla la maicena con 200 ml de leche fría sin que queden grumos.
2. En una cazuela, calienta el resto de la leche con el azúcar a fuego medio, hasta que esté a punto de hervir.
3. Vierte la leche con maicena sin dejar de remover y cuécela a fuego bajo, removiendo constantemente, 5–8 minutos, hasta que las natillas espesen y cubran el dorso de la cuchara.
4. Retíralas del fuego e incorpora el agua de rosas y el agua de azahar.
5. Viértelas en cuencos o vasos, deja que se enfríen y luego mételas al menos 3 horas en la nevera para que cuajen.
6. Antes de servirlas, espolvoréalas con los pistachos picados gruesos.
Consejo: La muhallabia es uno de los postres más sencillos y queridos de todo el mundo árabe y se hace con pocos ingredientes. De las aguas florales basta con poco: si te pasas, sabe a jabón. Con miel, pétalos de rosa secos o granos de granada también queda preciosa.
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