1. Haz cortes en la piel del lomo con un cuchillo afilado cada centímetro, hasta la capa de grasa pero sin llegar a la carne; seca la piel por completo con papel de cocina.
2. Frota bien la sal en los cortes y mete las hojas de laurel y los clavos entre ellos.
3. Pon la carne en una bandeja con la piel hacia abajo, vierte debajo la mitad del agua y ásala en el horno precalentado a 200 °C 20 minutos.
4. Dale la vuelta y, con la piel hacia arriba, ásala a 180 °C 70–80 minutos más, reponiendo el agua según haga falta; al final, ásala a 230 °C (en grill) 10–15 minutos, hasta que la piel esté crujiente y llena de ampollas.
5. Deja reposar la carne 15 minutos; mientras tanto, cuela el jugo de la bandeja, desgrásalo, disuelve la harina en un poco de agua sin que queden grumos, incorpórala al jugo y cuécelo con la nata y pimienta 5 minutos hasta que espese.
6. Corta el lomo siguiendo los cortes y sírvelo con la salsa, patatas cocidas y lombarda estofada.
Consejo: El flæskesteg es el rey de la mesa navideña danesa, y la piel crujiente (svær) es el bocado más codiciado. Pide al carnicero el lomo con piel; la piel solo queda realmente crujiente si está completamente seca antes de asarla. Si al final no se forman suficientes ampollas, ponla unos minutos más bajo el grill, pero vigílala.
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