1. Lleva a ebullición el azúcar en 150 ml de agua hasta que se disuelva por completo y luego deja que se enfríe: será el almíbar.
2. Exprime el zumo de los limones (unos 150 ml).
3. Deshoja la menta y reserva unas ramitas bonitas para decorar.
4. Pon en la batidora el zumo de limón, el almíbar, las hojas de menta, el resto del agua fría y dos buenos puñados de cubitos de hielo.
5. Tritúralo hasta que el hielo se rompa y la bebida quede espumosa, de un verde intenso y como un granizado.
6. Sírvela enseguida en vasos, decorada con una ramita de menta y una rodaja de limón.
Consejo: La limonana (de «limon» y «nana», es decir, limón y menta) es la favorita del verano en Israel y el Levante, y se hizo realmente popular tras una campaña publicitaria de los años noventa. Tritúrala siempre en el momento, porque al reposar la menta se oscurece y el hielo se derrite.
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