1. Para la salsa, tuesta los tomates, los chiles serranos, el cuarto de cebolla y el ajo en una sartén sin grasa 8–10 minutos, hasta que tengan manchas tostadas, y luego tritúralos gruesos con sal.
2. En una cazuela, calienta 1 cucharada de aceite, pocha el resto de la cebolla picada pequeña 3 minutos, vierte la salsa y cuécela 8–10 minutos, hasta que espese un poco.
3. Haz puré los frijoles negros cocidos con un tenedor y caliéntalos en un poco de aceite.
4. Fríe las tortillas en una sartén con un poco de aceite medio minuto por cada lado, para que queden blandas pero no se rompan; ponlas sobre papel de cocina.
5. En la misma sartén, fríe los huevos: la yema debe quedar líquida.
6. Unta 2 tortillas por plato con el puré de frijoles, pon un huevo encima de cada una, riégalas con la salsa caliente y sírvelas con queso fresco desmenuzado (o feta) y láminas de aguacate.
Consejo: No frías las tortillas hasta que estén crujientes: la tortilla de los huevos rancheros es blanda, para que la empapen la yema líquida y la salsa.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.