El Scotch Egg es un bocado icónico de los pícnics y los pubs británicos: huevo tierno envuelto en carne especiada y con un rebozado crujiente.
1. Pon cuatro huevos en agua fría y cuécelos exactamente 6,5 minutos: la yema debe quedar tierna.
2. Pásalos enseguida a agua con hielo y pélalos con cuidado.
3. Mezcla la carne picada de cerdo con la salvia picada fina, sal y pimienta.
4. Divide la carne en cuatro partes, aplánalas en la palma de la mano y envuelve un huevo en cada una, cerrándola por completo.
5. Pásalos por harina, huevo batido y pan rallado.
6. Fríelos en abundante aceite a 170 °C 7–8 minutos, hasta que estén dorados, y escúrrelos sobre papel de cocina.
Consejo: La versión de yema tierna es la auténtica: si cueces el huevo hasta que esté duro, el plato pierde su gracia. Fríos también están estupendos.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.