1. Pon los garbanzos en remojo la noche anterior; al día siguiente, quítales la piel frotándolos (tira las pieles que suben a la superficie del agua) y luego tritura los garbanzos crudos en la picadora hasta obtener una masa muy fina, como una harina.
2. Cuece las patatas con piel hasta que estén tiernas, pélalas y, aún calientes, cháfalas; amásalas con la masa de garbanzos, sal y pimienta hasta obtener una masa lisa y fácil de moldear.
3. Corta la cebolla en medias lunas y cuécela en una cazuela con un poco de agua con sal 20 minutos, hasta que esté muy tierna y dulce; escúrrela y mézclala con el tahini, los piñones, las pasas, la canela, la pimienta de Jamaica y la sal.
4. Divide la masa en 6 partes; extiende una parte sobre un paño de cocina húmedo (o un tul) formando un disco de unos 20 cm, pon en el centro una sexta parte del relleno, junta las cuatro esquinas del paño para doblar la masa alrededor del relleno y retuércela bien formando un hatillo; ata el extremo.
5. Cuece los hatillos en abundante agua ligeramente salada hirviendo a borbotones 20–25 minutos; luego sácalos, desenvuélvelos con cuidado del paño y deja que se enfríen.
6. Sírvelos fríos, cortados en gajos, regados con limón y unas gotas de aceite de oliva: es el entrante tradicional y especial de la mesa armenia de ayuno.
Consejo: Si no tienes tul, también puedes envolverlos en papel de horno o film y cocerlos al vapor en una vaporera. El relleno se puede preparar con antelación, incluso un día antes.
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