1. Corta los tallos más gruesos de la verdolaga y lava bien las hojas y los brotes finos varias veces en agua fría; escúrrelos.
2. Trocéala en trozos grandes.
3. Machaca el ajo con un poco de sal hasta obtener una pasta y mézclalo con el yogur hasta que quede liso.
4. Mezcla la verdolaga con el yogur con ajo y sálala al gusto.
5. Amontónala en una fuente, riégala con el aceite de oliva y espolvoréala con las nueces troceadas.
6. Sírvela fría, como guarnición o como meze.
Consejo: En verano, la verdolaga se encuentra en los mercados e incluso crece en el jardín: es ligeramente ácida y crujiente. Si no la encuentras, también puedes prepararla con espinacas tiernas o rúcula.
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