1. Quita la corteza a la sandía, corta la pulpa en dados de unos 3 cm y quítale las pepitas en lo posible.
2. Corta la cebolla morada en medias lunas muy finas.
3. Separa las hojas de menta de los tallos y rompe con las manos las más grandes.
4. Coloca los dados de sandía en una fuente plana y esparce encima la cebolla morada y las aceitunas.
5. Desmenuza encima el feta en trozos grandes y espolvoréalo con la menta.
6. Justo antes de servir, riégala con aceite de oliva, ponle pimienta recién molida y sírvela fría.
Consejo: Es un clásico griego para la canícula: la sandía dulce y el feta salado forman la pareja perfecta. Mete la sandía en la nevera al menos 1 hora antes de servirla: así está más fresca.
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