1. Pica muy pequeña la col china, sálala, déjala reposar 10 minutos y luego escúrrela con fuerza.
2. Trabaja con las manos 2 minutos la carne picada con la col, el ajo y el jengibre rallados, la cebolleta picada, la salsa de soja y el aceite de sésamo, hasta que quede pegajosa.
3. Pon en el centro de cada oblea de gyoza una cucharadita de relleno, humedece el borde, dóblala por la mitad y ciérrala pellizcando uno de los lados en 5–6 pequeños pliegues.
4. En una sartén antiadherente con tapa, calienta el aceite, coloca las gyozas de pie, bien juntas, y dóralas 2 minutos, hasta que la base esté dorada.
5. Vierte el agua, tápalas enseguida y cuécelas al vapor 5 minutos; luego quita la tapa y sigue haciéndolas hasta que el agua se evapore por completo y la base vuelva a estar crujiente.
6. Para la salsa, mezcla la salsa de soja, el vinagre de arroz y el aceite de sésamo, y sirve las gyozas con la base crujiente hacia arriba, acompañadas de la salsa.
Consejo: La gyōza japonesa es pariente del jiaozi chino, pero tiene la masa más fina, lleva más ajo y siempre se hace «a la plancha y al vapor». Si te sobran muchas, puedes congelarlas en crudo y hacerlas congeladas, con 1–2 minutos más de vapor.
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