1. Quita las escamas a las doradas, vacíalas, enjuágalas con agua fría y pon en el vientre de cada una una pizca de sal y unos tallos de perejil.
2. En una sartén grande con tapa calienta el aceite de oliva y sofríe los ajos chafados con las escamas de chile durante 1 minuto.
3. Añade los tomates cherry partidos por la mitad y cocínalos 3–4 minutos, hasta que suelten jugo y empiecen a deshacerse.
4. Coloca los pescados sobre el tomate y vierte el vino blanco y el agua de modo que queden cubiertos hasta la mitad.
5. Tapa y cuece a fuego medio-bajo 15–20 minutos, regándolos varias veces con el caldo; están listos cuando la aleta dorsal se desprende con facilidad.
6. Pon los pescados en platos hondos con su caldo de tomate, espolvorea abundante perejil picado y sirve con pan tostado para mojar el «agua loca».
Consejo: El nombre viene del ingenio de los pescadores napolitanos, que cocinaban el pescado en agua de mar con unos pocos tomates; hoy es la forma más sencilla y pura de preparar pescado fresco.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.