1. Corta los muslos de pollo en dos por la articulación; pela las patatas y córtalas en dados grandes, y corta la cebolla en gajos gruesos.
2. Calienta un poco de aceite en una cazuela, lleva a ebullición 4–5 cucharadas de la parte espesa de la leche de coco e incorpora la pasta de curry amarillo; sofríela 1–2 minutos.
3. Añade el pollo, cúbrelo bien por todos lados con la pasta y luego vierte el resto de la leche de coco y cuécelo a fuego bajo 15 minutos.
4. Echa las patatas y cuécelo 15 minutos más; luego añade la cebolla y cuécelo 5 minutos más, para que quede un poco crujiente.
5. Sazónalo con la salsa de pescado y el azúcar: la salsa debe quedar sedosa y ligeramente dulce.
6. Sírvelo con arroz jazmín y, al lado, una ensalada fresca de pepino (ajad).
Consejo: El curry amarillo debe su color a la cúrcuma y es uno de los curris tailandeses más suaves: un buen plato para empezar a conocer la cocina tailandesa. Si usas filetes en lugar de muslos con hueso, el tiempo de cocción es 10 minutos menor.
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