1. Escurre el maíz dulce y reserva 2 cucharadas para decorar; corta la cebolla en láminas finas.
2. En una cazuela, pocha la cebolla en la mantequilla 5 minutos, hasta que esté transparente; luego añade el maíz y rehógalo 2 minutos más.
3. Espolvoréalo con la harina, remuévelo 1 minuto y luego vierte la leche poco a poco, mezclando hasta que no queden grumos.
4. Cuécela a fuego bajo 10 minutos, removiendo a menudo para que no se pegue.
5. Tritúrala con la batidora de mano hasta que quede lisa, pásala por un colador, añade la nata, sazónala con sal y pimienta y caliéntala sin que llegue a hervir.
6. Sírvela en cuencos, con los granos de maíz reservados y una pizca de pimienta.
Consejo: La kōn potāju es también un clásico de las máquinas expendedoras japonesas: en invierno se vende caliente, en lata. Pasada por el colador queda realmente aterciopelada: no te saltes este paso.
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