1. Mezcla el yogur con la sal.
2. Forra un colador con una doble capa de gasa limpia o un paño de cocina fino y colócalo sobre un bol.
3. Vierte el yogur en la gasa, junta los bordes y déjalo escurrir en la nevera 24 horas (cuanto más tiempo, más espeso queda).
4. Extiende el labneh espeso en una fuente y haz surcos con una cuchara.
5. Riégalo con abundante aceite de oliva.
6. Espolvoréalo con za'atar y sírvelo con pan de pita caliente, aceitunas, tomate y pepino.
Consejo: El labneh es el queso cremoso imprescindible del desayuno levantino y se prepara fácilmente con cualquier yogur. Si lo dejas escurrir 2–3 días, puedes formar bolitas, que en un tarro con aceite de oliva aguantan semanas. No tires el suero escurrido: sirve para masas de pan o batidos.
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