1. Asa los pimientos en el horno a 220 °C o sobre la llama del gas 25 minutos, hasta que la piel se ennegrezca; déjalos tapados 10 minutos para que suden y luego pélalos y quítales las semillas.
2. Tuesta las nueces en una sartén sin grasa 3–4 minutos, hasta que desprendan aroma, y deja que se enfríen.
3. Pon en la picadora los pimientos, las nueces (reserva un puñado), la pasta de pimiento, la melaza de granada, el pan rallado, el comino, las escamas de chile, el zumo de limón y la sal.
4. Tritúralo a golpes hasta obtener una crema gruesa, algo granulosa, añadiendo mientras tanto la mayor parte del aceite de oliva en un hilo.
5. Pruébala: debe ser dulce, ácida, ahumada y ligeramente picante; si hace falta, rectifica con melaza de granada o sal.
6. Extiéndela en una fuente, riégala con el resto del aceite de oliva y espolvoréala con las nueces reservadas troceadas; sírvela con pan de pita.
Consejo: La muhammara (que significa «rojiza») viene de Alepo, en Siria, donde se hace con el pimiento rojo local, ligeramente picante. La biber salçası (pasta turca de pimiento) le da un sabor más profundo; si no la tienes, añade otro pimiento asado y una pizca de pimentón ahumado.
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