1. Pela los mangos verdes, separa la pulpa del hueso y córtala en dados de 1 cm o en tiras gruesas. Pela el jengibre y córtalo en tiras finas.
2. En una cazuela de fondo grueso, calienta el aceite y tuesta unos segundos las semillas de nigella, hasta que desprendan aroma.
3. Añade el mango y el jengibre y remueve 2 minutos.
4. Añade el azúcar, el vinagre, el agua, el cardamomo machacado, el chile en polvo y la sal y llévalo a ebullición.
5. Cuécelo a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, 25–30 minutos, hasta que el mango se vuelva translúcido y el almíbar quede espeso, como la miel. Al enfriarse espesa más.
6. Pásalo caliente a tarros escaldados y ciérralos; en la nevera se conserva meses. Sírvelo con curris, pappadam y quesos.
Consejo: Es el original del «mango chutney» conocido en Occidente, que se prepara en verano, en la temporada del mango verde, para todo el año. Elige mangos verdes (inmaduros y duros), porque el mango maduro se deshace y queda demasiado dulce.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.