El chocolate caliente es una bebida de invierno espesa y aterciopelada: se hace con chocolate negro de verdad, no con polvo instantáneo.
1. En un cazo, empieza a calentar la leche a fuego lento, pero sin que llegue a hervir.
2. Incorpora el cacao en polvo y el azúcar, para que se disuelvan sin grumos.
3. Añade el chocolate negro troceado.
4. Sin dejar de remover y sin que hierva, fúndelo hasta que quede sedoso: si hierve, se estropea la textura del chocolate.
5. Cuando espese un poco y cubra el dorso de la cuchara, sírvelo en tazas, caliente.
Consejo: Cuanto más cacao tenga el chocolate negro, más intensa y menos dulce será la bebida: puedes ajustarla a tu gusto con la cantidad de azúcar.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.