1. Pica muy fina la cebolla (o rállala) y amásala bien a mano con la carne picada, sal, pimienta y 3–4 cucharadas de agua; la carne no se dora antes: va cruda dentro de la masa.
2. Extiende las láminas de masa filo y riega cada una con un poco de aceite; superpón dos láminas.
3. Pon una tira de relleno a lo largo del borde más largo de la lámina doble y enróllala sin apretar formando un cilindro largo.
4. Enrolla los cilindros en espiral, uno junto a otro, empezando por el centro de una bandeja redonda engrasada (la característica forma de caracol del burek bosnio), hasta llenarla.
5. Pinta la superficie con abundante aceite y hornéalo en el horno precalentado a 200 °C 40–45 minutos, hasta que esté dorado y crujiente; al final del horneado, riégalo con 100 ml de agua caliente y déjalo reposar 10 minutos tapado con un paño de cocina, para que la masa se ablande por dentro.
6. Sírvelo en porciones con yogur frío: en Bosnia, el yogur y el burek son una pareja inseparable.
Consejo: En Bosnia y Herzegovina solo se llama burek al de carne; el de requesón es la sirnica, el de espinacas la zeljanica y el de patata la krompiruša. No dejes que la masa filo se seque antes de hornear: mantenla bajo un paño de cocina húmedo.
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