1. Corta la carne de ternera en dados de unos 5 cm; machaca el ajo con la sal gruesa en el mortero hasta hacerlo pasta y mézclalo con el aceite de oliva.
2. Frota los dados de carne con la sal de ajo, pon entre ellos la mitad de las hojas de laurel troceadas, tápalo y mételo en la nevera al menos 1 hora (o incluso toda la noche).
3. Ensarta la carne en brochetas largas de metal o, como en la receta original, de madera gruesa remojada, poniendo una hoja de laurel fresca entre los dados.
4. Prepara la parrilla o el carbón a fuego fuerte y haz las brochetas 10–12 minutos, dándoles la vuelta cada 2–3 minutos, hasta que la carne esté bien dorada por fuera y rosada por dentro.
5. Mientras tanto, funde la mantequilla en un cazo pequeño y, al final de la cocción, pinta con ella las brochetas, para que queden brillantes y jugosas.
6. Déjalas reposar unos minutos y sírvelas; en Madeira, las brochetas se cuelgan de un soporte sobre la mesa y se acompañan con pan tostado untado con mantequilla de ajo y ensalada.
Consejo: En Madeira, la carne se ensarta tradicionalmente en una rama de laurel recién cortada: si tienes un laurel, pruébalo, porque el aroma que suelta al asarse es muy especial.
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