1. Aplasta el feta con un tenedor y mézclalo con el perejil picado, la mitad del huevo y un poco de pimienta.
2. Corta las láminas de yufka en ocho porciones (triángulos).
3. Pon en el extremo ancho de cada triángulo una tira de relleno del tamaño de un meñique, dobla los dos lados hacia dentro y enróllalo bien apretado, formando un cilindro fino.
4. Unta la punta con el resto del huevo batido para que el rollito no se abra.
5. Fríe los rollitos en aceite caliente 2–3 minutos, hasta que estén dorados, y pásalos a papel de cocina.
6. Sírvelos calientes, con té o ayran.
Consejo: La yufka es la fina lámina de masa turca; si no la encuentras, usa pasta filo en dos capas. Los rollitos enrollados también puedes congelarlos crudos y freírlos congelados.
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