Al asarse, el boniato se carameliza y su dulzor natural se nota todavía más.
1. Pela el boniato y córtalo en bastones o dados iguales, para que se hagan todos a la vez.
2. Acláralo en agua fría y sécalo bien con un paño de cocina: solo una superficie seca puede quedar crujiente.
3. Mézclalo bien con el aceite, la sal y el pimentón.
4. Extiéndelo en una bandeja en una sola capa, para que no se cueza al vapor, y empieza a asarlo a temperatura alta.
5. A mitad de cocción, dale la vuelta una vez, para que se dore por todos los lados.
Consejo: El resultado queda ligeramente crujiente por fuera y sedoso y tierno por dentro: recién hecho está más rico.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.