1. Tuesta las semillas de sésamo negro en una sartén sin aceite 3–4 minutos, hasta que desprendan aroma, y luego muélelas con el azúcar hasta obtener un polvo fino; incorpora la manteca de cerdo blanda y mételo 30 minutos en la nevera, hasta que se solidifique.
2. Con la mezcla de sésamo, forma 18 bolitas pequeñas y vuelve a meterlas en la nevera.
3. Amasa la harina de arroz glutinoso añadiendo poco a poco el agua tibia, hasta obtener una masa lisa y tierna, como plastilina, y divídela en 18 partes.
4. Aplasta cada trozo de masa en un disco pequeño, pon en el centro una bolita de sésamo, ciérralo y redondéalo entre las palmas hasta obtener una bola lisa.
5. Para el almíbar, lleva a ebullición el agua con el jengibre en láminas y el azúcar moreno y cuécelo 10 minutos; mientras tanto, lleva agua a ebullición en otra cazuela y cuece en ella las bolitas: cuando suban a la superficie, cuécelas 2–3 minutos más.
6. Saca las bolitas con una espumadera, ponlas en cuencos y sírvelas cubiertas con el almíbar de jengibre caliente.
Consejo: Se comen el último día del Año Nuevo lunar, en la Fiesta de los Faroles: la bolita redonda simboliza la unión de la familia. La manteca de cerdo da un relleno fluido y sedoso; también puedes prepararlas con mantequilla, pero quedan menos cremosas.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.