1. Ata la malta de cebada en polvo en una bolsa de tela o un paño tupido y ponla 20 minutos en remojo en 2 litros de agua tibia, apretándola varias veces en el agua hasta que esta quede turbia como la leche; retira la bolsa y deja que el líquido repose 1 hora.
2. Vierte con cuidado la parte superior, clara (desecha el poso del fondo), y ponla con el arroz cocido caliente en una arrocera o una cazuela de paredes gruesas.
3. Mantenlo a unos 60 °C durante 4 horas: en la arrocera, en la función «mantener caliente»; en la cazuela, al fuego más bajo posible. Mientras tanto, las enzimas de la malta convierten el almidón del arroz en azúcar: no fermenta ni se vuelve alcohólico.
4. Cuando 8–10 granos de arroz suban a la superficie, saca el arroz con una espumadera, enjuágalo en agua fría y mételo en la nevera.
5. Lleva a ebullición el líquido con el litro de agua restante, el azúcar y el jengibre en láminas y hiérvelo 5 minutos (así se detiene el proceso enzimático); luego saca el jengibre y deja que se enfríe del todo.
6. Sírvelo bien frío, con una cucharada de arroz y unos piñones por encima en cada vaso.
Consejo: El sikhye es la bebida tradicional, dulce y sin alcohol, de los baños y las fiestas coreanas, que se toma después de comer como digestivo. Vigila la temperatura: por encima de 70 °C las enzimas de la malta mueren y la bebida no se endulza.
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