1. Pon en remojo el bacalao salado en agua fría 24–48 horas (cambiando el agua 3–4 veces); luego cuécelo 5 minutos en agua hirviendo, quítale la piel y las espinas y desmenuza la carne en lascas.
2. Pela las patatas, córtalas en dados de 1 cm, sécalas y fríelas en el aceite 10 minutos, hasta que estén ligeramente doradas (o hornéalas a 200 °C, rociadas con aceite, 20 minutos).
3. En una sartén, pocha en el aceite de oliva la cebolla y el ajo en láminas finas 10 minutos, hasta que estén tiernos; añade el bacalao y rehógalo todo junto 3 minutos.
4. Para la salsa, derrite la mantequilla, incorpora la harina, cuécela 1 minuto removiendo y luego vierte poco a poco la leche, removiendo para que no se formen grumos, y cuécela hasta que espese; apártala del fuego, incorpora la mitad de la nata y sazónala con nuez moscada y pimienta.
5. En una bandeja, mezcla el pescado, las patatas y dos tercios de la salsa, alísalo, vierte por encima el resto de la salsa y de la nata y espolvoréalo con el queso rallado.
6. Hornéalo a 200 °C 25–30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y burbujeante; déjalo reposar 10 minutos y sírvelo con ensalada verde.
Consejo: Puedes prepararlo con antelación: tapado aguanta un día en la nevera; en ese caso, hornéalo 10 minutos más. Es perfecto para cuando tienes invitados.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.