1. Cuece el arroz con el agua. Mezcla la carne picada de ternera con la salsa de soja, la maicena, el azúcar y 2 cucharadas de agua y remuévela 2 minutos, hasta que absorba toda el agua.
2. Pica pequeño el jengibre y corta la cebolleta en rodajas; bate ligeramente los huevos con una pizca de sal y pimienta blanca.
3. Calienta el aceite en el wok, sofríe el jengibre 20 segundos, añade la carne y saltéala 2–3 minutos, desmenuzándola con una cuchara de madera.
4. Vierte los 200 ml de agua, añade la salsa de ostras y la salsa de soja, llévalo a ebullición y espésalo con la maicena disuelta en un poco de agua fría.
5. Apaga el fuego, vierte el huevo en la salsa en un hilo fino, en círculos, déjalo 10 segundos y luego dale una o dos vueltas con cuidado, para que se formen hebras sedosas y medio líquidas.
6. Ponlo con una cuchara sobre el arroz caliente, espolvoréalo con la cebolleta y sírvelo enseguida.
Consejo: Es un clásico de los «cha chaan teng» (cafeterías) de Hong Kong, una comida rápida de diario. El huevo solo debe cuajar con el calor residual; si lo dejas al fuego, se convierte en huevos revueltos, no en una salsa sedosa.
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